En
esta ocasión el autor se ocupa de
un pez “fetiche” codiciado por todos
los aficionados. Un pez que se puede
pescar en cualquier época del año,
en cualquier punto de la península,
con cualquier aparejo y casi con
cualquier cebo... Un pez, en suma,
que podríamos pescar siempre y que
no pescamos nunca. Aquí están las
claves para invertir esta situación,
o, cuando menos, que nuestras capturas
pasen de esporádicas a frecuentes.
Todo
lo que quiso usted saber sobre la
lubina, lo encontrará a lo largo
de estas páginas.