
Este pequeño, pero productivo
pantano, se encuentra en la provincia de Guadalajara,
muy cerca de Cuenca, a poco más de una hora de carretera
desde Madrid.
Está
comunicado con los pantanos de Entrepeñas y Buendía.
Como sus hermanos mayores, el de Bolarque cumple
la función primordial de asegurar el transvase Tajo/Segura.
Pero, a diferencia de éstos, el acceso a sus orillas
se ve dificultado, pues debemos atravesar propiedad
privada para llegar hasta sus aguas.
En, efecto, la casi totalidad del embalse se halla
comprendida dentro del perímetro de la Urbanización
Nueva Sierra, sita en el término municipal de Albalate
de Zorita (Guadalajara), y dicha urbanización linda
con la provincia de Cuenca.
Por tanto, la afluencia de pescadores es menor
de lo que podría ser en caso de que su acceso no
presentase este contratiempo. Además, en este pequeño
embalse predominan los cortados de roca y es realmente
complicado pescarlo desde tierra. Quizás, el único
punto fácil se encuentra bajo el mirador –al que
corresponden las fotografías-, donde encontramos
un sendero que desciende hasta la misma orilla.
Estamos hablando, pues, de un pantano propicio
para su pesca embarcación, con mucha profundidad
y grandes piezas. Existe una buena comunidad de
tencas, algún bass (no muchos), perca soles y grandes,
enormes lucios.

De esto puedo dar fe, pues aquí he capturado uno
de los mayores ejemplares de esta especie que he
visto. Y, por cierto, como lo devolví al agua, es
posible que siga esperando el anzuelo de otro pescador
al que, sin duda, le proporcionará el mismo placer
que a mí.
Este pantano resulta más propicio para su pesca
en embarcación, dado lo escarpado de la mayoría
de sus cantiles, lo que deja poco espacio al pescador
de orilla que pretenda vadearlo. Además, la súbita
caída del fondo en algunos tramos, puede poner en
aprietos al aficionado que se decida a vadearlo
sin conocer perfectamente sus orillas.
Cuenta con zonas de mucho calado, por lo que los
señuelos profundizadores, especialmente tipo “cangrejo”
son muy recomendables. No debemos olvidar que este
crustáceo está presente en sus aguas, por lo que
el pez no extrañará en absoluto este bocado.
Respecto a los pescadores de ciprínidos, quizás
no sea éste el mejor lugar para intentar su captura,
aunque hay que destacar que cuenta con una población
estable de tencas, algunas de muy respetable tamaño.
Resumiendo: un lugar magnífico para la pesca de
grandes depredadores, en especial del lucio, pero
que también cuenta con el resto de la mayoría de
especies propias de los pantanos del centro peninsular.
