Embalse de Entrepeñas. Primera parte.

Pantano del pasado y para el futuro.


Marzo, 2.001. El pantano muestra un nivel muy alto, debido a las lluvias de todo el invierno, favoreciendo las puestas.

Pantano situado en su totalidad en la provincia castellana de Guadalajara y con aguas del Tajo, significa para muchos un pasado repleto de historias de grandes lucios, y para la nueva generación, está representando grandes cuerdas de luciopercas y basses, de un tamaño aceptable, sin olvidarse de las grandes carpas, que se pueden pescar en sus agua con varios kilos de peso.

Para la pesca en sus aguas simplemente se necesita tener al día la licencia correspondiente a la Comunidad de Castilla La Mancha. Sus aguas son navegables y posee gran cantidad de accesos al agua para llevar la barca al agua sin ningún tipo de problemas.

Hay que recordar que en el pantano de Entrepeñas, está permitida la pesca con pez vivo siempre que sea trucha arco iris, que tenga su correspondiente “factura” y con pez muerto si tiene más de 8 centímetros. Las multas por infringir estos preceptos ascienden a cantidades superiores a las 25.000 pesetas de las antiguas, unos 150 euros.

 

El lugar.

Para poder llegar a sus orillas una de las mejores opciones, en cuanto a calidad de carretera y facilidad, si se parte desde la capital, es tomar el desvío que ofrece en la carretera nacional dirección Zaragoza, a su paso por la misma Guadalajara, a unos 80 kilómetros de Madrid dirección Sacedón. Al tomar esta carretera, la 320, sin realizar ningún desvío, una treintena de kilómetros después, antes de llegar al mismo pueblo de Sacedón, se puede apreciar desde el coche el mismo muro de presa, donde se podrá comenzar a lanzar los aparejos en el conocido Paraje de Entrepeñas.

La mayoría de los accesos al pantano, en cualquier lugar, son muy fáciles, ya que el propio paso de los pescadores, facilita a los siguientes su llegada con su vehículo a la misma orilla. Normalmente, si no ha habido grandes cambios de nivel, cualquier coche, nos puede aproximar a sus agua lo suficiente, en la mayoría de los casos, como para lanzar sentado desde nuestro vehículo.

También es cierto que una vez que se ha pasado Sacedón en el margen izquierdo, existen numerosas urbanizaciones (Las Brisas, Peñalagos,...) que tienen vallado, y por tanto prohibido el paso ciertos tramos de orilla. Para el pescador ávido de conocer lugares nuevos, o de difícil acceso esto no tiene que representar una molestia, ya que por regla general estas orillas son excesivamente transitadas por los propios propietarios de las urbanizaciones, haciendo de la pesca un continuo ir y venir de personal con sus diferentes aficiones (motocross, navegación, ...)

En las últimas fechas, Entrepeñas está adquiriendo especial fama por la población de luciopercas que habita en sus aguas, donde campa a sus anchas por ser éstas más turbias que en los pantanos próximos de Buendía y Bolarque. El problema fundamental que están teniendo estos peces, es su aumento de número en número pero no en calidad, donde luciopercas de 2 y 3 kilos son tas escasas como los lucios. Por el contrario las luciopercas de entre medio y un kilo serán, en muchas ocasiones los que traigan prendidos nuestro aparejos. Su pesca se torna más sencilla, como en la mayoría de aguas donde vive, al amanecer y al atardecer, e incluso cuando se roza el límite legal (una hora antes del amanecer y una hora después del ocaso) se podría decir que es el mejor tiempo para pescar esta especie.

La pesca con pez muerto está poco introducida en nuestro país, al contrario que en el vecino galo. Esta técnica depara grandes pescatas en este pantano alcarreño si se maneja como si se tratase de un artificial, a saltos por el fondo. El problema que tiene esta técnica es la gran cantidad de enganches que tiene en la mayoría de las zonas del pantano por su fondo rocoso.

Si se quiere pescar con artificial son muy recomendados los archiconocidos pikies, en la medida de 10 centímetros. Hay que prestar gran interés por los colores chartreusse y blanco perla, muy eficientes por lo turbias que son estas aguas. Los twisters de similares dimensiones y colores serán muy efectivos sobre todo en días donde los peces se muestren apáticos, por poder manejar este señuelo muy lentamente con gran acción. Como se puede apreciar en lo que se refiere a esta especie en este lugar, los complejos señuelos quedan a un lado y se muestran más efectivos ratifícales clásicos.

Si se opta por la cola de rata, la línea hundida es obligatoria y se pueden emplear estrimers con cola de pelo conejo que dan vistosidad y construidos en lana de cordero en los colores mencionados anteriormente.

El lucio monstruoso de estas agua, parece que ha pasado a ser historia de algunos privilegiados que ya pescaban por la década de los 70. Hoy por hoy, la pesca de un ejemplar de más de cinco kilos constituye un hecho aislado, que rápidamente es difundido por el boca a boca.

Por el contrario se puede observar un pequeño aumento respecto a las tres temporadas anteriores en lo que a “lapiceros” se refiere debido a la mejora de nivel del pantano en las dos últimas temporadas por las copiosas lluvias que han venido sucediéndose en los distintos inviernos. Para la pesca de estos depredadores podemos emplear los mismos que empleamos para la pesca de luciopercas. De hecho es recomendable no emplear medidas superiores a los 10 centímetros para pescar el exócido por la enorme posibilidad de poder “enganchar” en cualquier lance una lucioperca o un black bass  que no se percate del hilo acerado, obligatorio para este enclave. En las pequeñas reculas, se podrán utilizar artificiales de medias aguas o superficie, que manejados con un leve movimiento errático, se transformarán en armas letales para los pequeños lucios apostados entre las rocas o ramas que les sirven de guarida. Para su pesca a mosca se emplearán, con una nutrida eficacia imitaciones de percasol, especie muy acostumbrada a los ataques de los “700 dientes”. Cualquier otro minow es igualmente eficaz aunque debido a su alimento el mencionado anteriormente da especiales resultados.


Lucios y luciopercas, son al día de hoy las especies más atrayentes de este pantano.

El black bass, especie de oro para muchos, constituye en este embalse un aliciente muy recomendado para su pesca en invierno desde embarcación, donde un artificial de profundidad (siempre más de 5 metros) será gratamente efectivo para cualquiera de las tres especies depredadoras si se pesca desde una barca.

Por el contrario si se trata de la pesca desde orilla hay que tener presente el carácter “superficial” durante la mayoría del tiempo ( primavera, otoño y horas no-centrales del día en verano) de este centrárquido y serán muy efectivos los puros, hélices, poppers o cualquier tipo de paseante.

Si nos decantamos por el vinilo lo más efectivo son softbaits de pequeñas dimensiones trabajados entre cualquier obstáculo de la orilla aunque atención al pikie de toda la vida en 7 centímetros cuando no se sitúen por las aguas someras.

En estas aguas para su pesca a mosca se pueden utilizar cualquier imitación destinada a esta pesca, aunque mi experiencia particular es que después de muchos cambios, entre los más efectivos se sitúan imitaciones de rana en pelo de ciervo.

Hay que tener presente que en Entrepeñas, no resulta sencillo pescar grandes ejemplares, pero estate atento porque donde menos te lo esperes salta la liebre...pero en su forma más rechoncha y verde.

Es muy importante recordar la veda existente en este embalse –también afecta a Bolarque, Zorita y Almoguera – del 1 de mayo al 30 de junio en lo relativo a la pesca del bass.

Los ciprínidos más numerosos, como en la mayoría de los embalses españoles, son las carpas. En este sentido también existen poblaciones más o menos estables y considerables de boga, barbo y tenca diseminados por distintos lugares del embalse.

La modalidades de pesca para estas especies serán las empleadas en cualquier otro lugar. No predomina una técnica más efectiva sobre otras. Eso sí, para la pesca de la carpa se muestra un cebo muy efectivo en cualquier época del año el pan, pescando con él en superficie y a fondo.

El tamaño de las capturas es medio, excepto las carpas que existen gran cantidad verdaderos monstruos, con mas de una decena de kilos.

Una especie que se puede considerar extinguida es el salvelino. Hace decenas de años era frecuente la pesca de este salmónido pero hoy por hoy se cuenta más como una anécdota que como una realidad.

 

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