Para la pesca en sus aguas simplemente
se necesita tener al día la licencia correspondiente
a la Comunidad de Castilla La Mancha. Sus aguas son
navegables y posee gran cantidad de accesos al agua
para llevar la barca al agua sin ningún tipo de problemas.
Hay que recordar que en el pantano
de Entrepeñas, está permitida la pesca con pez vivo
siempre que sea trucha arco iris, que tenga su correspondiente
“factura” y con pez muerto si tiene más de 8 centímetros.
Las multas por infringir estos preceptos ascienden
a cantidades superiores a las 25.000 pesetas de las
antiguas, unos 150 euros.
El lugar.
Para poder llegar a sus orillas una
de las mejores opciones, en cuanto a calidad de carretera
y facilidad, si se parte desde la capital, es tomar
el desvío que ofrece en la carretera nacional dirección
Zaragoza, a su paso por la misma Guadalajara, a unos
80 kilómetros de Madrid dirección Sacedón. Al tomar
esta carretera, la 320, sin realizar ningún desvío,
una treintena de kilómetros después, antes de llegar
al mismo pueblo de Sacedón, se puede apreciar desde
el coche el mismo muro de presa, donde se podrá comenzar
a lanzar los aparejos en el conocido Paraje de Entrepeñas.
La mayoría
de los accesos al pantano, en cualquier lugar, son
muy fáciles, ya que el propio paso de los pescadores,
facilita a los siguientes su llegada con su vehículo
a la misma orilla. Normalmente, si no ha habido grandes
cambios de nivel, cualquier coche, nos puede aproximar
a sus agua lo suficiente, en la mayoría de los casos,
como para lanzar sentado desde nuestro vehículo.
También
es cierto que una vez que se ha pasado Sacedón en
el margen izquierdo, existen numerosas urbanizaciones
(Las Brisas, Peñalagos,...) que tienen vallado, y
por tanto prohibido el paso ciertos tramos de orilla.
Para el pescador ávido de conocer lugares nuevos,
o de difícil acceso esto no tiene que representar
una molestia, ya que por regla general estas orillas
son excesivamente transitadas por los propios propietarios
de las urbanizaciones, haciendo de la pesca un continuo
ir y venir de personal con sus diferentes aficiones
(motocross, navegación, ...)
En las
últimas fechas, Entrepeñas está adquiriendo especial
fama por la población de luciopercas que habita
en sus aguas, donde campa a sus anchas por ser éstas
más turbias que en los pantanos próximos de Buendía
y Bolarque. El problema fundamental que están teniendo
estos peces, es su aumento de número en número pero
no en calidad, donde luciopercas de 2 y 3 kilos son
tas escasas como los lucios. Por el contrario las
luciopercas de entre medio y un kilo serán, en muchas
ocasiones los que traigan prendidos nuestro aparejos.
Su pesca se torna más sencilla, como en la mayoría
de aguas donde vive, al amanecer y al atardecer, e
incluso cuando se roza el límite legal (una hora antes
del amanecer y una hora después del ocaso) se podría
decir que es el mejor tiempo para pescar esta especie.
La pesca
con pez muerto está poco introducida en nuestro país,
al contrario que en el vecino galo. Esta técnica depara
grandes pescatas en este pantano alcarreño si se maneja
como si se tratase de un artificial, a saltos por
el fondo. El problema que tiene esta técnica es la
gran cantidad de enganches que tiene en la mayoría
de las zonas del pantano por su fondo rocoso.
Si se
quiere pescar con artificial son muy recomendados
los archiconocidos pikies, en la medida de 10 centímetros.
Hay que prestar gran interés por los colores chartreusse
y blanco perla, muy eficientes por lo turbias que
son estas aguas. Los twisters de similares
dimensiones y colores serán muy efectivos sobre todo
en días donde los peces se muestren apáticos, por
poder manejar este señuelo muy lentamente con gran
acción. Como se puede apreciar en lo que se refiere
a esta especie en este lugar, los complejos señuelos
quedan a un lado y se muestran más efectivos ratifícales
clásicos.
Si se
opta por la cola de rata, la línea hundida es obligatoria
y se pueden emplear estrimers con cola de pelo conejo
que dan vistosidad y construidos en lana de cordero
en los colores mencionados anteriormente.
El lucio
monstruoso de estas agua, parece que ha pasado a ser
historia de algunos privilegiados que ya pescaban
por la década de los 70. Hoy por hoy, la pesca de
un ejemplar de más de cinco kilos constituye un hecho
aislado, que rápidamente es difundido por el boca
a boca.
Por
el contrario se puede observar un pequeño aumento
respecto a las tres temporadas anteriores en lo que
a “lapiceros” se refiere debido a la mejora de nivel
del pantano en las dos últimas temporadas por las
copiosas lluvias que han venido sucediéndose en los
distintos inviernos. Para la pesca de estos depredadores
podemos emplear los mismos que empleamos para la pesca
de luciopercas. De hecho es recomendable no emplear
medidas superiores a los 10 centímetros para pescar
el exócido por la enorme posibilidad de poder “enganchar”
en cualquier lance una lucioperca o un black bass
que no se percate del hilo acerado, obligatorio
para este enclave. En las pequeñas reculas, se podrán
utilizar artificiales de medias aguas o superficie,
que manejados con un leve movimiento errático, se
transformarán en armas letales para los pequeños lucios
apostados entre las rocas o ramas que les sirven de
guarida. Para su pesca a mosca se emplearán, con una
nutrida eficacia imitaciones de percasol, especie
muy acostumbrada a los ataques de los “700 dientes”.
Cualquier otro minow es igualmente eficaz aunque debido
a su alimento el mencionado anteriormente da especiales
resultados.

Lucios y luciopercas,
son al día de hoy las especies más atrayentes de este
pantano.
El black
bass, especie de oro para muchos, constituye en
este embalse un aliciente muy recomendado para su
pesca en invierno desde embarcación, donde un artificial
de profundidad (siempre más de 5 metros) será gratamente
efectivo para cualquiera de las tres especies depredadoras
si se pesca desde una barca.
Por
el contrario si se trata de la pesca desde orilla
hay que tener presente el carácter “superficial” durante
la mayoría del tiempo ( primavera, otoño y horas no-centrales
del día en verano) de este centrárquido y serán muy
efectivos los puros, hélices, poppers o cualquier
tipo de paseante.
Si nos
decantamos por el vinilo lo más efectivo son softbaits
de pequeñas dimensiones trabajados entre cualquier
obstáculo de la orilla aunque atención al pikie de
toda la vida en 7 centímetros cuando no se sitúen
por las aguas someras.
En estas
aguas para su pesca a mosca se pueden utilizar cualquier
imitación destinada a esta pesca, aunque mi experiencia
particular es que después de muchos cambios, entre
los más efectivos se sitúan imitaciones de rana en
pelo de ciervo.
Hay
que tener presente que en Entrepeñas, no resulta sencillo
pescar grandes ejemplares, pero estate atento porque
donde menos te lo esperes salta la liebre...pero en
su forma más rechoncha y verde.
Es muy
importante recordar la veda existente en este embalse
–también afecta a Bolarque, Zorita y Almoguera – del
1 de mayo al 30 de junio en lo relativo a la pesca
del bass.
Los
ciprínidos más numerosos, como en la mayoría
de los embalses españoles, son las carpas. En este
sentido también existen poblaciones más o menos estables
y considerables de boga, barbo y tenca diseminados
por distintos lugares del embalse.
La modalidades
de pesca para estas especies serán las empleadas en
cualquier otro lugar. No predomina una técnica más
efectiva sobre otras. Eso sí, para la pesca de la
carpa se muestra un cebo muy efectivo en cualquier
época del año el pan, pescando con él en superficie
y a fondo.
El tamaño
de las capturas es medio, excepto las carpas que existen
gran cantidad verdaderos monstruos, con mas de una
decena de kilos.
Una
especie que se puede considerar extinguida es el
salvelino. Hace decenas de años era frecuente
la pesca de este salmónido pero hoy por hoy se cuenta
más como una anécdota que como una realidad.