Constituye un buen lugar para la
pesca, no muy masificado, y de fácil acceso. Además
de los peces típicos de cualquier pantano, podemos
encontrar especies interesantes para cualquier aficionado,
como la trucha común
Este
destino nos brinda la oportunidad de realizar amenas
excursiones por las inmediaciones, actividad siempre
agradable. En este sentido, recomendamos acercarse
a los parajes pasiegos de Burgos, en la zona comprendida
entre Espinosa de los Monteros y las Machorras. Pero
si disponemos de más tiempo o de más ganas de viaje,
podemos pasar a la provincia de Cantabria hasta el
corazón de las villas pasiegas (Vega de Pas, San Pedro
de Romeral y San Roque de Río Miera), en la cabecera
del Pas, del Miera y del Pisuerga. El trayecto da
un poco de vértigo, pero vale la pena porque el paisaje
que disfrutaremos es idílico, jalonado de prados esmeralda
y regatos que se enroscan al valle como culebras de
cristal.
El aficionado a la pesca de salmónidos tendrá,
pues, la oportunidad de practicarla en múltiples
cursos de agua que nacen en la cordillera y recorren
estas tierras, pero esto ya es otro cantar.
Paisajes
idílicos, que hacen grata cualquier jornada de pesca.
Volviendo al Pantano del Ebro, debido a sus grandes
dimensiones, existen muy distintos puntos de pesca,
por lo que habrá que considerar cada uno de ellos
hasta determinar cuál es el idóneo. No obstante,
y a menos que contemos con dos licencias –la de
Cantabria y la de Burgos, a tales efectos Castilla
Y león- no podremos pescar en todos los sitios que
nos hubiera gustado, pues se halla dividido entre
las dos comunidades.
Esto tampoco supone un serio inconveniente, ya
que ambas partes poseen lugares adecuados para echar
la caña. Lo que sí entorpece a menudo la acción
de pesca es el viento que comúnmente nos encontramos
al llegar aquí, causante de la ruina de mi última
excursión al pantano.
Por lo demás, existen varios núcleos de población
en los alrededores donde conseguir alojamiento,
como Reinosa o Espinosa de los Monteros, aunque
lo más recomendable es alojarse en el Balneario,
a orillas del embalse.