Este novedoso montaje deriva del montaje Drop Shot.
El plomo queda por debajo del vinilo a una distancia
entre los 25 y 40 centímetros.
La principal diferencia respecto a cualquier otro
montaje empleado en la pesca del black bass es que
ahora el plomo queda fijo y se puede aplicar movimiento
al vinilo.
Este montaje se recomineda emplear en aguas con mucha
presión pesquera, donde los peces estén
"acostumbrados" a las presentaciones frecuentes
que solemos emplear los pescadores -Texas, Carolina,...-
Es especialmente efectivo en lugares con mucha vegetación,
entre la que se suele esconder la minitalla.
Cómo pescar con este montaje.
En el lance al tener el peso repartido en dos puntos
debemos dejar el plomo lo más estático
posible antes de lanzar para evitar "helicópteros"
que nos enredan la línea.
Una vez el montaje en el agua, lo debemos dejar que
llegue al fondo y con la puntera de la caña
debemos tantear el montaje hacia arriba y abajo, intentando
que el plomo se desplace lo menos posible. El elástico
hará el resto; un movimiento hacia abajo errático
que desencadenará las picadas de los basses
más recelosos.