Digo difícil porque aprender
a lanzar, al menos leyendo o viendo videos, es casi
imposible, no queda más remedio que lanzar en jardines
una y otra vez bajo la mirada atónita de vuestra vecina,
o acudir a una escuela, que dicho sea de paso, es
bajo mi punto de vista la manera más fructifica de
llegar a posar la línea donde y como queremos. De
cualquier manera ahí van una serie de consejos básicos
que si bien no son suficientes para poder lanzar la
línea, si que son necesarios en cuanto a que son la
base del lance. El resto vendrá con la práctica y
por supuesto con la
ayuda de un profesor cualificado.
El lance.
El
elemento que más llama la atención en la pesca a mosca
es quizás el lance.
A
diferencia con cualquier otra modalidad, en este tipo
de pesca, el echo de alcanzar una cierta distancia
con el cebo o señuelo se consigue con una serie de
movimientos en los que se manipula directamente la
línea, además de la caña, mientras que con el uso
de otras técnicas, la manipulación de la línea se
limita a la liberación de esta en un momento concreto,
para que un peso al final de la línea tire del conjunto
hacia el objetivo.
Existen
numerosos lances a mosca, así como escuelas que dictan
lo ortodoxo de cada uno de ellos. En nuestro caso
nos limitaremos a lo básico, enumerando después las
distintas variaciones de estos.
Imaginemos
el caso de un lanzador diestro:
El
lance se efectúa en cuatro tiempos, que son: atrás,
espera, adelante y espera, en los que cuando indicamos
la espera queremos decir que deberemos esperar a que
toda la línea que está fuera de la caña deberá estar
extendida y en el aire, de manera que justo cuando
se halla desenrollado entera habrá que comenzar con
el siguiente movimiento. Este tiempo de espera será
mayor cuanta más línea tengamos fuera de la caña.
Cuando hallamos completado la secuencia podremos hacer
dos cosas: o bien volver a empezar o bien soltar la
línea que tenemos asida con la mano izquierda para
finalizar el lance y dejar caer la mosca al agua.

En
principio, los movimientos de la caña deben ser lo
suficientemente cortos y firmes como para no sobrepasar
en ningún caso las posiciones de reloj de las 11 y
la 1, en condiciones normales de viento. Cuando seamos
más diestros en esto de lanzar bastará con abrir o
cerrar un poco más el ángulo para conseguir controlar
el tamaño del bucle de línea y así jugar con el viento.
Pero
para poder aprender a lanzar una caña de mosca deberemos
respetar algunas indicaciones sobre la posición del
cuerpo y la manera de coger la caña:
-
Pie izquierdo adelantado.

-
Cuerpo formando un cierto ángulo con respecto
de la dirección de lance.
-
Mano derecha cogiendo la caña, con el pulgar
sobre la empuñadura siguiendo la línea longitudinal
de la caña.
- Mano
izquierda cogiendo la línea, siempre por la parte
que sale de la primera de las anillas.

Deberemos
tener algo de línea fuera de la caña y la cantidad
que queramos lanzar desenrollada sobre nuestros pies.
Tan
solo queda practicar durante algún tiempo.