En el curso del Siglo
XVI y XVII todos los autores ingleses tratan de la pesca
del salmón con mosca artificial y ya en el siglo XIX
en las islas Británicas evoluciona en montaje de modelos
de moscas, siendo los irlandeses los principales artistas
de esta evolución.
La calidad de una buena mosca de salmón, son, ilusión
de vidas, solidez y belleza y un anzuelo de primera
calidad. La talla es muy importante, es un problema
para el pescador de salmones ya que la temperatura
del agua es determinante para el tamaño de la mosca.
La regla general es, temperaturas frías moscas grandes.
Personalmente en los ríos españoles empleo, a principios
de temporada (marzo) con aguas frías números ½ y 2,
en Abril-Mayo y con aguas bajas, la 6- y 8-.
Richard
Waddington confeccionó una talla estableciendo una
relación entre la temperatura del agua y la talla
de la mosca, pero existen otros factores, altura del
agua, color, velocidad de la corriente y los ríos
donde se pesque. No son igual los ríos noruegos que
los españoles.
En los primeros se pescaron salmones
de 30 kilos con una mosca Dusty Miller del 5/0 y salmones
de 3 kilos con moscas del 6 y 8.